Luna tiene luna, alba y Aitor.Huele a patum y a cerveza
y el blanco de los huevos de codorniz es su color.
Luna arrastra los pies igual que las palabras
y es su corazón un nido de algodón.
Hace tres días Luna, mi mejor amigo, cumplió años.
Pero hace ya tres años que nos quedamos sin pastel.
Luna no quiso que le viera partir, y un "te quiero mucho" por teléfono entre sollozos fue nuestro único adiós.
Dos noches después desperté con una angustiosa sensación de ahogo. Las 02.30h. en el reloj y supe en ese preciso instante que en su último estertor Luna pensaba en mí.
Paré mi rostro inundado de lágrimas durante horas frente al cristal de su cubículo en el tanatorio sin dejar de mirarle y conversamos con palabras mudas .
Maika me impidió quedarme más rato con Luna,
la gente no entendería que solo fuesemos amigos,
y me fuí antes de lo que hubiese querido.
Por la oscura carretera rodaba mi coche,
perseguido con una triste letanía de perdones
y el brillo fulgurante de una hermosisima y enorme luna roja.
Me paré y la contemplé.
Y fué entonces que supe que su nombre sería Luna
y que cumpliría su promesa de no abandonarme jamás.
Luna duerme entre su querida tierra,
bajo un árbol.
Duerme junto al oso de peluche que le dejé en vacaciones
para que no me echara de menos,
y junto a las cosas que más amó en vida.
Esta vez seré yo,
quien espere la llegada de la noche
y mire al cielo, esperando....
por si Luna viene a verme...
y me quiere hablar.

2 comentarios:
Yo tuve también una despedida similar... un "te quiero" por teléfono entre sollozos... no una, sino dós, y hasta tres veces... con décadas entre ellas... y también descubrí la Luna... y las estrellas...
Veo que mejoras tu blog... ;-)
Saludos
Que historia, no he vivido una perdida similar. Pero tus palabras me llenaron de sollozos el corazón, de una amistad tan hermosa y grande.
Yo admiro la luna, ¿me la prestarias por unas noches?
BEsooooo Grande
pd. Gracias por visitar mi espacio.
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