sábado, 20 de septiembre de 2008

En busca de la felicidad




Gracias a Andrew estoy introduciéndome en el sabio Arte de la Felicidad.
Para ello he de autoimponerme una férrea disciplina interna y he de entrenar mi mente, aprendiendo cómo las emociones positivas me son útiles y las negativas nocivas.
Así es como he comenzado a practicar "El Perdón". Y mi conejillo de indias ha sido Isabel.

Llevaba tres meses sin dirigirle la palabra a Isabel, evitaré comentar el motivo porque ello conllevaría a ennumerar cuantiosas actitudes negativas que me serían perjudiciales y bla, bla, bla.... Lo cierto es, que me acerqué a ella , le pedí perdón y me autoinculpé de todo.
Andrew dice que este hecho denota mi inteligencia y que debo sentirme orgullosa de tener la virtud de la gentileza, puesto que no sentía nada de cuanto le dije a Isabel. Yo solo buscaba usar la empatía para que ella me apreciara.
Solo buscaba LA FELICIDAD.

2 comentarios:

Justy Walker dijo...

Todos la buscamos... y muchos son los caminos... o sólo uno... a veces pensamos que es tan sólo el nuestro... pero la vida y la edad te enseñan que efectivamente la felicidad no se consigue sin la felicidad de los demás...

Besos

Alejandra dijo...

La eterna búsqueda... pero poco hacemos por adentrarnos en nosotros mismos, en nuestros sentimientos hacia el mundo, hacia los demás y encontrarla como tesoro oculto en el único lugar que no buscamos... Dentro de nosotros mismos.

Felicidades por dar el primer paso.

Besos.